La dinastía Scorpio (Reedición)

Sostengo en mis manos la reedición que ha hecho Limbostarr de La Dinastía Scorpio, el disco que sacaron El Mató a un Policía Motorizado allá por 2012. Un disco seguramente maltratado en España, no tanto por la crítica, como sí por un público, yo mismo fui ninguneado en determinados foros por recomendar alguna canción, que, a tenor de los dimes y diretes, no supo entender una obra en la línea que separa el espécimen minoritario del producto para masas.

Y es que tampoco les ayudaron demasiado ni los engolados comentarios de algunos de los llamados expertos musicales de este país, ni las expectativas creadas por una multinacional del indie como es Limbostarr al describirlos con la elitista etiqueta noise rock y al tratar de compararlos, aún se pueden leer esas comparaciones, como todas siempre superficiales, en una pequeña solapa blanca en el margen derecho de la portada de la reedición, con casi todo lo comparable desde Los Planetas a The Strokes y pasando por Weezer.

Porque lo genuino o lo original no atiende a comparaciones. Imagino que el esperado efecto llamada, tan marketingniano, no resopló con la fuerza suficiente para entrar en las cabezas del público masivo pese a los elogios, los piropos y a los irrelevantes intentos de relacionar unas músicas con otras, no por semejanza sino como herramienta para la creación de una imagen en el subconsciente social que hiciese a ese público masivo correr entre sus modas el mito de los argentinos como la pólvora para, a buen seguro, finalmente dejarlos caer como un niño se deshace de un juguete roto.

Pero El Mató a un Policía Motorizado no se cayeron y La Dinastía Scorpio suena hoy igual de refrescante que lo hacía tres años atrás. Y me refiero a refrescante no por sus chispeantes melodías sino porque pasan un barniz original, tanto en temática como en argumentos, a un género, normalmente identificado con los angloparlantes. De La Dinastía Scorpio fluye densidad. Densidad y tristeza. Con unos recursos casi mínimos, textos muy bien estructurados y minúsculos en donde dan de lado la verborrea y se centran en lo que importa, y una imaginería propia consiguen contar su historia de forma sencilla, a veces un poco metafórica quizá por esa misma condensación de las palabras, para que el receptor del mensaje se sienta cómodo y cercano en las situaciones y a la vez, dentro de ese confort, desee perderse en los símbolos.

La Dinastía Scorpio es triste, desesperado, a veces cruel, inteligente y directo. Adjetivos todos que no están de moda y cuyo sentimiento, o la imagen que tiene el público de sentir el sentimiento, provoca rechazo. Y es que quizá no todos nos hayamos sentido perdedores alguna vez en la vida. O bueno. Quizá es que en esta vida no nos permiten que seamos los perdedores. La pesadumbre es algo a corregir. Y eso quizá sea porque el pensamiento es la peor de las armas.

En Julio vuelven a España. Será esta vez en el Low Festival de Benidorm.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.