Para ganar este juego se necesita una bonita caja, una bonita amiga… y nada más.

Corría quizá el año 2005. @Nuri_House y yo volvíamos encontrarnos después de cinco años. En una discoteca. Donde se suceden casi todas las cosas.

@Nuri_House y yo nos conocimos quizá con diez o doce años. Aunque no empezamos a ser amigos hasta algo más tarde. A mi me gustaba su mejor amiga. Sin embargo, muy pronto, ella, @Nuri_House, y yo comenzamos a tener una amistad… ¿diferente? Sí, diferente podría decir. O especial. Nuestras gomas del pelo, nuestros mensajes en discos flexibles de 3 1/2” que intercambiábamos cada mañana para que nadie se enterase de nuestras conversaciones, nuestras propias bromas y, sí, bueno, nuestros piques, nuestras guerras y apuestas. No como en la peli que ahora me concierne y que ayer revisité por enésima vez. Pero, por qué no, a nuestra forma, luctuosas también. Constantemete nos echábamos el uno al otro de su vida. La última vez por cinco años. Ella salió con varios tipos. Yo con una aspirante a jefa de sección, con una aspirante a fotógrafa, con una aspirante a ‘artista’, con una aspirante a poeta, con una aspirante a… Sí, bueno, con aspirantes….

2005. @Nuri_House y yo volvíamos a encontrarnos después de cinco años. En una discoteca. Donde se suceden casi todas las cosas.

Escrita y dirigida en 2003 por Yann Samuell, ‘Quiéreme si te atreves’ (Jeux d’enfants), es una comedia que nos cuenta la historia de Julian Janvier (Guillaume Canet) y Sophie Kowalsky (Marion Cotillard). Él, un crío de clase media y huérfano de madre. Ella una ‘sucia’ inmigrante polaca.

Todo comienza a los ocho años, en el colegio, cuando Julian y Sophie se hacen amigos y se enrolan en un juego. Un juego que inocentemente utilizan para aliviar su dolor, la desazón de dos niños desprotegidos y solos en una realidad difícil. Mediante un simple enunciado a modo de pregunta, ‘¿capaz o incapaz?’, y una vieja caja de hojalata que representa un tiovivo, el juego se desarrolla a lo largo de la vida de los dos protagonistas y se convierte, con el tiempo, en una feliz locura que obliga a los protagonistas, ya adultos, a situaciones rocambolescas, vergonzantes o sombrías, más propias del cine negro.

Un juego que realmente encierra la duda de siempre, ¿te atreves a querer(me)?

Finalmente, la amistad entre Julian y Sophie, además de alimentar nuestra melancolía y detallarnos ciertas características de las relaciones, nos deja una reflexión: ¿Existe el amor? ¿Es una obsesión? ¿O sólo un juego de niños?

.

Un comentario en “Quiéreme si te atreves

  1. El amor existe,es duradero si no es algo que nos obsesione.Nos comportamos como niños: jugamos al escondite,nos gruñimos,ayudamos al otro para que gane,compartimos…El amor está ahí. Capaz,siempre capaz 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s