Héctor Juan Pérez Martínez, ‘El Cantante de los cantantes’, nace en Ponce (Puerto Rico) el 30 de Septiembre de 1946. De familia humilde, a los tres años se queda huérfano de madre. Hecho que le marcará y acompañará oscuramente durante el resto de su existencia.
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En 1963, con 17 años, decide probar fortuna en Nueva York (USA) debido a las dificultades económicas por las que atraviesa su familia y al dolor que aún siente por el fallecimiento de su madre. Allí, en la ciudad de las oportunidades, su hermano fallece de sobredosis en plena calle. A pesar de todo, decide marcharse.
Y en Nueva York encuentra lo que todo inmigrante: desarraigo, discriminación y precariedad. Empalma largas jornadas de trabajos diurnos y mal pagados con la búsqueda nocturna de la suerte en los clubes de la ciudad. Sin embargo, todas estas contrariedades no menoscabarán su talento sino que imprimirán en su obra artística una visión muy personal.
Y buscando la suerte, en 1964, en un club de Brooklyn, Lavoe conoce a Russell Cohen, director de la New Yorker Band. Allí, canta a capella el bolero ‘Plazos traicioneros’ y, desde ese momento, comienza a formar parte de la banda.
Tras pasar por diferentes orquestas de la ciudad, se convierte en vocalista de la Orquesta de Willie Colón. Corre el año 1967 y, en un principio, a Lavoe no le interesa grabar con Colón. Influido por Johnny Pacheco (copropietario del sello Fania Records), decide unirse a Colón y ese mismo año lanzan ‘El Malo’.
El primer disco de los ‘Bad Boys’ supone un boom y un punto de no retorno dentro de la música al fusionar los géneros clásicos, propios de la música latina, con el jazz americano tan en boga en los clubes de Nueva York desde mediados de siglo. Dando los primeros pasos en lo que posteriormente se denominó ‘salsa‘. Además, ‘los niños malos del barrio’ dan un carácter diferente a las composiciones, incluyendo lo marginal, lo callejero, conjugando de esa manera sus propias experiencias personales con la nostalgia clásica del amante (tópico del género) y el desarraigo del emigrante. Ese nuevo carácter, esa nueva forma de cantar, les hace estar más cerca de la calle y de esa manera que la gente, el público, se identifique en sus letras con ellos.
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El éxito de Lavoe-Colón es brutal y se extiende por todo Latinoamérica convirtiéndoles en la pareja más importante de la ‘salsa‘ hasta nuestros días.
Además, ambos participan desde 1968 de las giras y grabaciones de la Fania All Stars, con la que Lavoe se gana el apodo de ‘La Voz’, y que resulta la principal orquesta de los géneros latinos, por donde pasarían gente como Celia Cruz, Tito Puente, Rubén Blades, el propio Johnny Pacheco, Louie Ramírez o Ray Barretto, y que harían del sello Fania Records el mayor y mejor catalogo de música latina.
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A ‘El Malo’ le siguen ‘The Hustler’, ‘La gran fuga’, ‘Cosa Nuestra’ o ‘Lo Mato’. Seis años de triunfo, de conformar el género de la salsa, y seis años de drogas y excesos en los que Lavoe se hace adicto. De esta manera, entre juergas, meteduras de pata o la reiterada inconstancia  de ‘La Voz’ que le impedía llegar puntual a los conciertos, en 1973 Colón decide separarse y no volver a subirse a un escenario con Lavoe.
Así que en 1975, Lavoe edita en solitario ‘La Voz’, con enorme reconocimiento, y gana un disco de oro. Comienzan a llegar sus ‘hits’, además de destacar con clásicos como ‘Mi gente’ o ‘Rompe Saragüey’.
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Un año después graba ‘De ti depende’ aportando al género de la ‘salsa’ más clásicos como ‘Mentira’, ‘Felices horas’ o el tremendo ‘Periódico de ayer’.
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Pero detrás de todo este éxito, Lavoe escondía una profunda depresión y una gran adicción a las drogas. Tras varios escándalos por llegar tarde a conciertos y grabaciones o incluso abandonar en mitad de una gira, Lavoe se interna en un centro de rehabilitación.
Se le da por perdido. Dentro del mundillo musical dan por finiquitada la carrera de ‘La Voz’. Pero en ese momento, su amigo Willie Colón, que formaba pareja por entonces con Rubén Blades, interviene dándole la oportunidad de relanzar su carrera. Y de qué manera
Blades había compuesto una canción que iba a grabar próximamente. Colón la escuchó y le pidió insistentemente que se la cediera a Lavoe. Blades accede y es entonces cuando Lavoe graba ‘El Cantante’ para su álbum ‘Comedia’, con el que gana otro disco de oro en 1978.
El Cantante’ se convierte desde ese momento y hasta el final de sus días en ‘el tema’. De él devendría su apodo: ‘El Cantante de los cantantes’. Y jamás una canción diría tanto de quien la canta, pese a estar compuesta por otro. ‘El Cantante’ habla de la angustia y el sufrimiento de un cantante que debe mostrarse feliz para el espectáculo, pero, que una vez el show termina, se queda y consume en lo que es, ‘uno más’, con sus fantasmas y demonios. Las dos caras de una misma realidad.
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Pero como a todas las historias, a esta también le llegan los terribles 80’s.
En 1982 Lavoe graba ‘El Sabio’. En 1981 ‘Qué sentimiento’, primer álbum auto producido. En 1983, de nuevo con Willie Colón, ‘Vigilante’, en el que vuelven a demostrar su genialidad con canciones como ‘Triste y vacía’.
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Y en 1987 el que será a la postre su último disco y con el que obtiene una nominación a los Grammy, ‘Strike’s back’.
A principios de este año, su apartamento de Queens se incendia y Lavoe tiene que saltar al vacío desde un tercer piso para salvar la vida. El salto le causa diversas fracturas.
Meses más tarde, su hijo mayor muere por el disparo involuntario de un amigo.
Finalmente, su suegra es asesinada de más de veinte puñaladas.
Arruinado, en un estado depresivo profundo, acrecienta el consumo de drogas.
Pero por si esto fuera poco, en 1988 se le diagnostica SIDA.
Lavoe está acabado. Muerto para la música. Sin embargo decide dar un concierto que debe suponer el regreso de ‘El Cantante de los cantantes’. Pero al evento sólo acuden unos poco fanáticos. Lavoe se ofrece a cantar gratis. Pero los productores se niegan y se lo impiden apagando las luces y silenciando el sonido. Destruido, Lavoe regresa a su hotel y se lanza al vacío desde un noveno piso.
Sobrevive. Con el cuerpo fracturado y ya sin retorno.
El resto de sus días los pasa en Nueva York. Sólo. Con las visitas esporádicas de algún amigo y acosado por productores que tratan de lucrarse a su costa presentándole en concierto en los que a penas puede balbucear, con el lado izquierdo de la cara paralizado y cojo.
El 29 de Junio de 1993, a los 47 años, Héctor Lavoe, ‘La Voz’, ‘El Cantante de los cantantes’, muere en el Memorial Hospital de Queens a causa de unas complicaciones por el SIDA.
Moría así una carrera pegada a la vida, una vida atormentada que fue reflejo de su época. El cantante de los social, del pueblo, y la principal influencia de los actuales cantantes de ‘salsa’ y el resto de géneros latinos. Una inspiración. Una figura sólo comparable, por su influencia y representatividad, a otras como The Beatles, Rolling Stones, Bob Dylan, The Who o Bob Marley.
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4 comentarios en “Héctor Lavoe: El Cantante del pueblo

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