Estancousqui

Kill for love

Hay un puto disco que me da vueltas desde hace meses. Es parte de mi banda sonora íntima. Pero contar la música no es fácil. Al fin y al cabo, no sólo juzgas el trabajo de una persona, sino que tratas con las emociones que te provocan. Así que sería más sencillo poner el puto disco y que todo el mundo lo escuchase. Pero eso resulta algo impersonal. Las emociones de los demás al escuchar el puto disco pueden ser bien diferentes a las tuyas. Porque, lo que realmente quieres, más que transmitir tus sensaciones, es que los demás sientan lo mismo que tú al escuchar el puto disco. Y es que además resulta que es la puta canción más escuchada por los putos spainerds durante el primer semestre de 2012. ‘Lady’.

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Chromatics. ‘Kill for love’ es el puto disco. El último disco del grupo de Portland.
Lo escuchas constantemente. Tomas notas. Curioseas las opiniones de otros.
Insisto. No es fácil contar la música. Y más aún si lo que pretendes contar es que el puto disco es una obra que te ha maravillado.
Chromatics, formados en Portland (Oregon, USA) en 2001, comenzaron a tener cierta relevancia cuando ‘Tick of the clock’ fue incluida en la genial banda sonora de la película Drive, sombría y magnífica adaptación de la novela de James Sallis por parte de Hossein Amini al guión y Nicolas Winding Refn en la dirección. (http://spainerds.com/2012/01/18/hacia-donde-cono-conduce-ese-tio/) by Pol Widuack.


Night Drive’ en 2007. Fetén. El EP ‘In the city’ en 2010. Fetén Fetén. Y, para terminar de feteinzar el mundo, ‘Kill for love’ en 2012. Enormes en el Primavera Sound 2012. Y ‘Kill for Love’ comienza con la poderosa voz de Ruht Madelet en ‘Into the black’, versión de Neil Yong (hay que tener huevos), que parece una preciosa nana que, a modo de introducción, nos anticipa el resto del puto disco.

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Para seguir con ‘Kill for love’, trallazo de sinte, batería, melodías melancólicas, contrapunto de las percusiones, más la voz.


Es difícil contar la música.
‘Kill for Love’ es una oda al amor/desamor. Underground. L.A. A las noches de exceso donde mides el tiempo acodado en la oscuridad de la barra del último tugurio de L.A. Una yonkilata en la mano en la negritud del coche donde esperas que pase el tiempo mientras sólo eres capaz de emborracharte para volver a casa al amanecer.
‘Kill for Love’ es:
aislamiento
amanecer
amargura
angustia
ansiedad
aullido
bailar
bruma
cinematográfico
desamor
desnudo
distorsión
electricidad
envolvente
fresco
fugacidad
habitación
hipnotizado
humillación
jodido
lamento
llanto
magnetismo
melancolía
metálico
miradas
modernidad
noche
observado
oscuridad
pesadez
ritmo
robotizado
ruego
ruido
seducción
sensualidad
soledad
sollozo
subconsciente
súplica
twin peaks
visual

nuestras putas borracheras por amor

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Así que mejor será poner el puto disco y que vosotros mismos juzguéis.

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01. INTO THE BLACK (5.23)
02. KILL FOR LOVE (3.58)
03. BACK FROM THE GRAVE (3.43)
04. THE PAGE (3.36)
05. LADY (5.08)
06. THESE STREETS WILL NEVER LOOK THE SAME (8.37)
07. BROKEN MIRRORS (7.03)
08. CANDY (2.30)
09. THE ELEVENTH HOUR (3.28)
10. RUNNING FROM THE SUN (7.07)
11. DUST TO DUST (2.41)
12. BIRDS OF PARADISE (4.26)
13. A MATTER OF TIME (5.06)
14. AT YOUR DOOR (3.53)
15. THERE’S A LIGHT OUT ON THE HORIZON (4.44)
16. THE RIVER (6.10)
17. NO ESCAPE (14.01)

Estancousqui

Love of Lesbian: Cosas que sólo pasan en las películas

Conocí a Love of Lesbian en el año 2005. Buscaba referencias del ‘indie’ español y me dí de bruces con ‘Música de ascensores’, de su disco ‘Maniobras de escapismo’. Me encantó. Quedé prendado de la mística de sus letras y de la perfecta y masculina voz de Santi Balmes. Era un grupo raro. Difícil de escuchar. Porque había que prestar atención.
Los descubrí en directo en el Sonorama de 2008. Junto a Nuri_House, que por entonces era mi pareja y que hoy es una de mis mejores amigas.
Y durante el último año, pues, Veranos de la Villa 2011, y en 2012 Día de la Música, Arenal Sound y Sonorama.
Pero no he tenido suficiente. Mañana, en las fiestas patronales de Móstoles, pase gratis. Así que repetiré. De nuevo con Nuri_House.
Vamos entonces con ellos. El repaso es gratuito y, sobre todo, nada imparcial.

1. o de cómo se construye una banda
Love of Lesbian. Barcelona. 1998.
Tras presentarse a varios concursos, la banda formada por Santi Balmes (voz, guitarra y teclados), Jordi Roig (guitarra y teclado), Joan Ramón Planell (bajo y sintetizador) y Oriol Bonet (batería y programación), queda en la segunda posición del concurso de maquetas de la revista Ruta 66. Este hecho les ayuda a publicar ‘Microscopic Movies’ en 1999. Un año después, Robert Smith les elije para telonear a The Cure en su gira ‘The Cureniana’.
En 2001 publican ‘Is it fiction?’ Y en 2003 ‘Ungravity’ con el que consiguen la atención de público y crítica. Así que actúan en los principales festivales de España.

2. el cambio
En 2005 se incorpora a la formación Julián Saldarriaga (guitarra y voz) y se produce la ruptura quizá fundamental dentro de la evolución del grupo y que posteriormente les convertirá en lo que hoy son.
Como otros tantos grupos (Sidonie, Standstill) que comenzaron su andadura cantando en inglés, Love of Lesbian vira de rumbo y editan ‘Maniobras de escapismo’, su primer álbum en español.
Con ‘Maniobras de escapismo’ Love of Lesbian acepta que son capaces de expresarse en español sin tapujos y sin caer en lo obvio, en tópicos o en los recursos más recurrentes del pop. Letras intensas y cercanas que reflejan las dificultades de las relaciones personales, su principal temática, y que, por tanto, conectan rápidamente con el público.
Ya se advierte cierta tendencia a la épica, pero sin dar de lado ese pop airoso, robusto y brillante que hizo que despertaran la curiosidad de público y crítica. En este caso, ambos les acogen con entusiasmo en esta nueva etapa y su nombre es de los más recurrentes en los programas del FIB de 2005.
Destacan ‘Maniobras de escapismo’, ‘Domingo astromántico’, ‘Música de ascensores’ o la peculiar ‘Marlene, la vecina del ártico’, peculiaridad que no abandonarán en sus siguientes discos.

En 2007 editan ‘Cuentos chinos para niños del Japón’. Un paso más en su carrera ascendente y dentro de esa evolución que en este disco se manifiesta en letras tan imaginativas como personales, verosímiles y afines para el que las escucha, creando de esa manera una ‘imagen de marca’ de la que no se han despegado. Canciones íntimas y bellas, con referencias a la vida cotidiana o a hechos, frases o tópicos de la cultura popular, pero sin dar de lado la metáfora, lo abstracto, la fantasía y, sobre todo, el humor, el sarcasmo o el autofustigamiento en forma de parodia. Se adivinan letras más accesibles, estribillos y momentos coreables.
Cuentos chinos para niños del Japón’ se convierte en disco del año para la revista Mondosonoro. Y nos deja ya clásicos como ‘Universos infinitos’, ‘Niña imantada’ que es un claro ejemplo de la evolución, ‘Noches reversibles’, ‘Los colores de una sombra’, ‘La parábola del tonto’ o la peculiar, esta vez también, ‘Me amo’, temas que siguen formando parte del grueso del repertorio Lesbiano en sus conciertos de larga duración.
El grupo, además, inicia una pequeña gira por USA.

3. la eclosión
En 2008 fichan por Music Box, subsidiaria de Warner Music Spain, y en 2009 sacan ‘1999 (o cómo generar incendios de nieve con una lupa enfocando a la luna)’.
El disco supone la confirmación de Love of Lesbian como uno de los grupos de pop más importantes del país.
El patrón es parecido al anterior, letras sencillas rayanas al escuchante para canciones donde los estribillos brillan con luz propia, coreables, tarareables, y que en ocasiones, con el protagonismo de los teclados, lindan con la música disco. Y todo ello con la marca Love of Lesbian, donde la imaginación y el juego y lo simbólico y los significados son principales.
‘1999’, en honor a la fecha en que publicaron su primer disco, es algo más. Un concepto diferente. Es una narración muy bien estructurada con canciones, en las que incluso hacen referencias a sus propias canciones pasadas, que describen la historia de un amor a través de los diferentes estados y etapas de una relación. Y para ello acompañan el relato de videoclips muy cuidados que dan carácter al conjunto de la obra y en los que los mismos personajes (mismos actores), la pareja atraviesa esos estados y etapas.
Pero además ‘1999’ es un puñado de hits, una montaña rusa de sensaciones, que sostienen el grueso de sus actuaciones y que el público canta de memoria y con emoción concierto tras concierto: ‘Allí donde solíamos gritar’, ‘Club de fans de John Boy’, ‘Las malas lenguas’, ‘Algunas plantas’ con la que cierran los conciertos en todo lo alto, ‘Cuestiones de familia’, la peculiar ‘El ectoplasta’, ‘Segundo asalto’, ‘Incendios de nieve’, ‘1999’ y ‘2009. Voy a romper las ventanas’ que cierra el disco con evidente coherencia.

Y a partir de aquí tres años girando. De duetos, como los protagonizados con gente tan dispar como Zahara, Amaral, Vetusta Morla, Iván Ferreiro o Loquillo.
Y además, en 2012, ‘La noche eterna. Los día no vividos’. Su último disco hasta el momento y en el que quizá más se acercan al público.
‘La noche eterna. Los días no vividos’ es el culmen de una evolución. Love of Lesbian sigue explorando el universo de las relaciones a través de lo simbólico, del juego con las palabras pero sin dejar de ser accesibles, en canciones intimistas, que rozan el nervio del escuchante, como ‘Los seres únicos’, ‘Oniria e Insomnia’, ‘Wio, antenas y pijamas’ o ‘Nadie por las calles’ con la que abren sus actuaciones, o con temas en los que se entregan al discopop sin reservas, bailables, coreables, hechos para dar lustre a su profesión, el concierto, como ‘Si tú me dices Ben, yo digo Affleck’, ‘Belice’ o ‘El hambre invisible’ de las más brincadas y “lololeadas”.

Es evidente que Love of Lesbian se ha convertido en uno de los grupos más importantes y que más público concita en la escena española. Y a la vez quizá en uno de los menos ‘indies’ dentro de un movimiento que, a día de hoy, creo que ninguno estamos capacitados para definir.
Los “sabelotodo alternativos” comenzaron a aborrecerles hace unos años. Otros, ajenos a cualquier corriente que no sea la del grifo de su casa, a adorarles. Y quizá hoy en día sus temas tendrían cabida en cualquier emisora de radio, llamémosla “comercial”, de radiofórmula, si aun perdurasen las “reglas” de hace veinte años.
Pero probablemente esto se debe a su evolución, tanto en su música como en sus letras. Love of Lesbian ha progreasado de un pop fresco de letras opacas, a veces retorcidas para el público u oscuras, a un pop épico, a ratos disco, en canciones de estrofas sencillas y estribillos claros, a las que ha impregnado de más fuerza y vitalidad gracias a la mejor comprensión de las mismas, pero en las que no abandona la poesía, lo fantástico, los sueños, y en las que siguen expresando la misma desazón de antes.
Así que podemos llamarle ‘indies’ o podemos llamarle ‘mainstream’, pero no podemos negar que la evolución de Love of Lesbian es coherente y por tanto honesta.
Así que llamémosle por su nombre: la mejor banda pop de nuestros días.
Al fin y al cabo, esto siempre trató de la verosimilitud, que diría Aristóteles.
Nos vemos el Miércoles 12 de Septiembre en el Ferial Finca Liana de Móstoles.

*Fuentes: Blog of Lesbian (http://blogoflesbian.com/), Jenesaispop (http://jenesaispop.com/), El País (http://elpais.com/)

Estancousqui

Héctor Lavoe: El Cantante del pueblo

Héctor Juan Pérez Martínez, ‘El Cantante de los cantantes’, nace en Ponce (Puerto Rico) el 30 de Septiembre de 1946. De familia humilde, a los tres años se queda huérfano de madre. Hecho que le marcará y acompañará oscuramente durante el resto de su existencia.
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En 1963, con 17 años, decide probar fortuna en Nueva York (USA) debido a las dificultades económicas por las que atraviesa su familia y al dolor que aún siente por el fallecimiento de su madre. Allí, en la ciudad de las oportunidades, su hermano fallece de sobredosis en plena calle. A pesar de todo, decide marcharse.
Y en Nueva York encuentra lo que todo inmigrante: desarraigo, discriminación y precariedad. Empalma largas jornadas de trabajos diurnos y mal pagados con la búsqueda nocturna de la suerte en los clubes de la ciudad. Sin embargo, todas estas contrariedades no menoscabarán su talento sino que imprimirán en su obra artística una visión muy personal.
Y buscando la suerte, en 1964, en un club de Brooklyn, Lavoe conoce a Russell Cohen, director de la New Yorker Band. Allí, canta a capella el bolero ‘Plazos traicioneros’ y, desde ese momento, comienza a formar parte de la banda.
Tras pasar por diferentes orquestas de la ciudad, se convierte en vocalista de la Orquesta de Willie Colón. Corre el año 1967 y, en un principio, a Lavoe no le interesa grabar con Colón. Influido por Johnny Pacheco (copropietario del sello Fania Records), decide unirse a Colón y ese mismo año lanzan ‘El Malo’.
El primer disco de los ‘Bad Boys’ supone un boom y un punto de no retorno dentro de la música al fusionar los géneros clásicos, propios de la música latina, con el jazz americano tan en boga en los clubes de Nueva York desde mediados de siglo. Dando los primeros pasos en lo que posteriormente se denominó ‘salsa‘. Además, ‘los niños malos del barrio’ dan un carácter diferente a las composiciones, incluyendo lo marginal, lo callejero, conjugando de esa manera sus propias experiencias personales con la nostalgia clásica del amante (tópico del género) y el desarraigo del emigrante. Ese nuevo carácter, esa nueva forma de cantar, les hace estar más cerca de la calle y de esa manera que la gente, el público, se identifique en sus letras con ellos.
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El éxito de Lavoe-Colón es brutal y se extiende por todo Latinoamérica convirtiéndoles en la pareja más importante de la ‘salsa‘ hasta nuestros días.
Además, ambos participan desde 1968 de las giras y grabaciones de la Fania All Stars, con la que Lavoe se gana el apodo de ‘La Voz’, y que resulta la principal orquesta de los géneros latinos, por donde pasarían gente como Celia Cruz, Tito Puente, Rubén Blades, el propio Johnny Pacheco, Louie Ramírez o Ray Barretto, y que harían del sello Fania Records el mayor y mejor catalogo de música latina.
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A ‘El Malo’ le siguen ‘The Hustler’, ‘La gran fuga’, ‘Cosa Nuestra’ o ‘Lo Mato’. Seis años de triunfo, de conformar el género de la salsa, y seis años de drogas y excesos en los que Lavoe se hace adicto. De esta manera, entre juergas, meteduras de pata o la reiterada inconstancia  de ‘La Voz’ que le impedía llegar puntual a los conciertos, en 1973 Colón decide separarse y no volver a subirse a un escenario con Lavoe.
Así que en 1975, Lavoe edita en solitario ‘La Voz’, con enorme reconocimiento, y gana un disco de oro. Comienzan a llegar sus ‘hits’, además de destacar con clásicos como ‘Mi gente’ o ‘Rompe Saragüey’.
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Un año después graba ‘De ti depende’ aportando al género de la ‘salsa’ más clásicos como ‘Mentira’, ‘Felices horas’ o el tremendo ‘Periódico de ayer’.
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Pero detrás de todo este éxito, Lavoe escondía una profunda depresión y una gran adicción a las drogas. Tras varios escándalos por llegar tarde a conciertos y grabaciones o incluso abandonar en mitad de una gira, Lavoe se interna en un centro de rehabilitación.
Se le da por perdido. Dentro del mundillo musical dan por finiquitada la carrera de ‘La Voz’. Pero en ese momento, su amigo Willie Colón, que formaba pareja por entonces con Rubén Blades, interviene dándole la oportunidad de relanzar su carrera. Y de qué manera
Blades había compuesto una canción que iba a grabar próximamente. Colón la escuchó y le pidió insistentemente que se la cediera a Lavoe. Blades accede y es entonces cuando Lavoe graba ‘El Cantante’ para su álbum ‘Comedia’, con el que gana otro disco de oro en 1978.
El Cantante’ se convierte desde ese momento y hasta el final de sus días en ‘el tema’. De él devendría su apodo: ‘El Cantante de los cantantes’. Y jamás una canción diría tanto de quien la canta, pese a estar compuesta por otro. ‘El Cantante’ habla de la angustia y el sufrimiento de un cantante que debe mostrarse feliz para el espectáculo, pero, que una vez el show termina, se queda y consume en lo que es, ‘uno más’, con sus fantasmas y demonios. Las dos caras de una misma realidad.
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Pero como a todas las historias, a esta también le llegan los terribles 80’s.
En 1982 Lavoe graba ‘El Sabio’. En 1981 ‘Qué sentimiento’, primer álbum auto producido. En 1983, de nuevo con Willie Colón, ‘Vigilante’, en el que vuelven a demostrar su genialidad con canciones como ‘Triste y vacía’.
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Y en 1987 el que será a la postre su último disco y con el que obtiene una nominación a los Grammy, ‘Strike’s back’.
A principios de este año, su apartamento de Queens se incendia y Lavoe tiene que saltar al vacío desde un tercer piso para salvar la vida. El salto le causa diversas fracturas.
Meses más tarde, su hijo mayor muere por el disparo involuntario de un amigo.
Finalmente, su suegra es asesinada de más de veinte puñaladas.
Arruinado, en un estado depresivo profundo, acrecienta el consumo de drogas.
Pero por si esto fuera poco, en 1988 se le diagnostica SIDA.
Lavoe está acabado. Muerto para la música. Sin embargo decide dar un concierto que debe suponer el regreso de ‘El Cantante de los cantantes’. Pero al evento sólo acuden unos poco fanáticos. Lavoe se ofrece a cantar gratis. Pero los productores se niegan y se lo impiden apagando las luces y silenciando el sonido. Destruido, Lavoe regresa a su hotel y se lanza al vacío desde un noveno piso.
Sobrevive. Con el cuerpo fracturado y ya sin retorno.
El resto de sus días los pasa en Nueva York. Sólo. Con las visitas esporádicas de algún amigo y acosado por productores que tratan de lucrarse a su costa presentándole en concierto en los que a penas puede balbucear, con el lado izquierdo de la cara paralizado y cojo.
El 29 de Junio de 1993, a los 47 años, Héctor Lavoe, ‘La Voz’, ‘El Cantante de los cantantes’, muere en el Memorial Hospital de Queens a causa de unas complicaciones por el SIDA.
Moría así una carrera pegada a la vida, una vida atormentada que fue reflejo de su época. El cantante de los social, del pueblo, y la principal influencia de los actuales cantantes de ‘salsa’ y el resto de géneros latinos. Una inspiración. Una figura sólo comparable, por su influencia y representatividad, a otras como The Beatles, Rolling Stones, Bob Dylan, The Who o Bob Marley.
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Estancousqui

Zahara en Clamores

En spainerds cerramos el mes de Mayo el Domingo 27 en una Sala Clamores de Madrid hasta la bandera, y eso que la cita era a las siete de la tarde. Y es que al escenario se subía Zahara para deleitar a un público vespertino con su precioso acústico.
Rubia, dulce y pequeñita, acompañada únicamente por una guitarra, presentó ‘La pareja tóxica’, su último trabajo, convirtiéndose en un volcán que hipnotiza con su lava, en una show woman que encandila y te lleva a su terreno desdramatizando las canciones con su simpatía, sus bromas y sus chascarrillos y, con lo que es más importante, demostrando a la vez su arte y talento.
Abrió con ‘El Universo’ para seguir con ‘En la habitación’ o esa mágica ‘Del Invierno’.
Potente en ‘El leñador y la mujer américa’ y vibrante en ‘Mariposas’ donde el público estalló.
Y luego su versión del ‘You’re the one that I want’, tema mítico del musical Grease.
Para el bis, ese en el que ella se va, pero no mucho, nosotros la jaleamos y ella vuelve como si nada, su emocionante versión de ‘Lucha de gigantes’ de Antonio Vega. Para terminar alegre, pero emotivamente, recordando a su abuela en ‘Ojos verdes’.
Pero como en spainerds disfrutamos de “los momentos de bajona”, quizá porque “nos gusta pasarlo mal”, repetimos operación el pasado 24 de Agosto. Esta vez en la sala Contraclub y para un público reducido. Un concierto más que íntimo, “cercano”.
Y es que Zahara volvía Madrid, por si no tuvimos suficiente, con dos recitales en la Contraclub, 23 y 24 de Agosto, para un aforo no mayor de ochenta personas.
Mismo esquema y repertorio, en este caso sobresaliendo lo conmovedor ante la delgada línea que separaba a la artista del público.
La mujer mayúscula y el mar’, esa canción que compuso por una amiga que estaba en un barco. Y de nuevo las supercoreadas ‘En la habitación’, de su primer disco ‘La fabulosa historia de…’, y ‘Mariposas’, acompañada en los coros que ella misma dirigió por un público que comía de su mano.
Y además ‘El deshielo’, un regalo en forma de primicia para los que asistimos.
Una delicia para los oídos.
Seguiremos repitiendo porque, en spainerds, nos gusta pasarlo mal.

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Estancousqui

Regina Spektor en el Circo Price

El pasado 9 de Julio, durante el ciclo de conciertos de Los Veranos de La Villa, Regina Spektor visitó el Teatro Circo Price y, literalmente, lo petó.
Nacida en Moscú en 1980, de padre fotógrafo y madre profesora de música, desde muy joven tomó clases de piano, primero en casa con la ayuda de su madre y más tarde en un conservatorio.
En 1989 se trasladó al barrio del Bronx de Nueva York (USA) junto a su familia y, durante algunos años, se vio obligada a abandonar las clases de música debido a las dificultades económicas por las que atravesaban.
En 2002, tras realizar casi de forma casera sus dos primeros álbumes, la descubrió Gordon Raphael, productor de The Strokes, que le propuso grabar unas canciones en su estudio.
En 2003 saca ‘Soviet Kitsch’, disco más comercial con el que se da algo más a conocer. Y en 2006 ‘Begin to hope’.
Ya en 2009 y 2012 ‘Far’ y ‘What we saw from the cheap seats’, respectivamente, con los que impulsa definitivamente su carrera y cuyos temas componen casi por completo el grueso de sus recitales.
En un aforo de más de mil personas, se presentó en Madrid la menuda, encorvada y simpática Regina Spektor para levantar a la concurrencia desde el primer tema, un ‘Ain’t no cover’ a capella que hizo las delicias de todos.
Ya con el trío de  músicos que la acompañaron (batería, violonchelo y teclados) y sentada frente a un piano de cola, siguió con ‘The calculación’, ‘Small town moon’ o ‘Blue lips’.
Especialmente memorables, de su voz brutal salieron ‘Eet’ o el grandioso ‘All the rawboats’.
Y finalmente ‘The party’ para despedirse por unos minutos. Minutos de ensueño donde el público coreó su nombre, gritó y pataleó sobre el suelo del Price hasta casi tirarlo abajo, para dar paso a un bis en el que incluyó sus temas más conocidos ‘Us’, ‘Fidelity’ y ‘Samson’ que pusieron en pie a un público al que ya se había llevado de calle desde casi el primer segundo.

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